15 de agosto de 2016

NARANJAS ECOLÓGICAS, EL MEJOR BOCADO PARA LA SALUD Y EL MEDIO AMBIENTE


¿Sabrías diferenciar entre una naranja ecológica y una de supermercado? Te damos algunas pistas: aunque su aspecto a primera vista es muy similar, notarás en las naranjas ecologicas  un brillo más natural. El primer mordisco te sacará de dudas: la naranja ecológica es mucho más sabrosa y aromática. Y además se ha cultivado respetando el medio ambiente.

Las naranjas ecológicas son frutas de una gran calidad, exclusivas, sobre todo si la comparamos con las comerciales. Su sabor es más intenso, su aroma más fresco y hasta su brillo es diferente. El cultivo ecológico produce naranjas con mayor cantidad de vitamina C (hasta una 10% más), más pulpa, mayor contenido en antioxidantes y su piel es más aromática. Son en definitiva más saludables.

Para obtener  naranjas ecológicas de calidad, su cultivo implica un proceso respetuoso con el entorno natural. La tierra en la que se cultivan debe haber sido tratada de forma ecológica durante al menos dos años, sin utilizar sustancias tóxicas, nitratos, herbicidas, plaguicidas u otras sustancias químicas. Todos los abonos deben ser cien por cien naturales, compuestos únicamente de materia orgánica. La tierra debe ser labrada de manera racional, con técnicas de cultivo compatibles con la protección de los recursos naturales, respetando así todas las propiedades del suelo. 

Esta forma de cultivo y la mayor calidad de las naranjas ecológicas hacen que su precio sea mayor que las que podemos comprar en la frutería o el hipermercado. Esta diferencia de precio supone una inversión en salud.

Según su sabor, jugosidad y tamaño, encontramos distintos tipos de naranjas ecológicas. Las más consumidas, entre otras variedades, son las Navel (o naranjas de ombligo), y Salustiana (son las más utilizadas para zumo).

Para que podamos distinguir en el mercado los productos de la agricultura ecológica de los que no lo son, las naranjas ecológicas deben llevar consigo la certificación correspondiente, además del logo comunitario de la AE. Todo ello nos garantiza que la naranja ha seguido los criterios ecológicos durante todo su proceso de producción.

La mejor manera de disfrutar de  naranjas ecológicas es comprando directamente al productor, sin distribuidores que aumenten su precio final. En Econaranjas el Molino te servimos naranjas ecológicas del árbol a la mesa y en apenas 24 horas. Probar una naranja ecológica es darle un mordisco a la vida más saludable.


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